Hola! Somos Petite Lola, Alina Valentina,Cocó Eglantine, Volvoreta e Issobella Adriana, cinco Blythes que vivimos en Barcelona y queremos compartir con vosotros nuestro mundo. Para contactar con nosotras puedes escribirnos un comentario en esta web o enviarnos un correo a contacto @vidasecretadeunablythe.com y puedes ver nuestras fotos en Flickr: http://www.flickr.com/photos/alinavalentina/

Archivos

PARA LO QUE UNO SIRVE

Cada uno vale para lo que vale, éso está claro. Y lo que también está claro es que yo no valgo para customizar. Bueno, hay que asumirlo.

Ayer me pasé toooooooooooda la santa tarde intentando hacerle a Issobella las pequitas que yo tengo muy claras en mi imaginación, pero que no hay manera humana de que me salgan con estas zarpas que Dios me ha dado por manos.

Aunque la verdad, tampoco tengo muy claro si era una cuestión de luz. Como todos los domingos, siempre dejo para más tarde lo que puedo hacer más pronto. Y entre levantarse y remolonear, vermutito al sol (al poco sol que había ayer), una vueltecita por ahí, hacer la comidita y echarse la siestecilla…Al final, una se pone a lo que se tiene que poner a las quinientas mil. O lo que es lo mismo, cuando ya no hay solete.

Así que me puse a hacer mis experimentos bajo la luz de un fluorescente. ¡Horror! Las pequitas me quedaban horribles. Cuando no se me iba la mano, dejaba churretes por todas partes y, cuando no, cambiaba de opinión sobre el color…Total, un asquete. Y yo venga a limpiar y a limpiar y a limpiar la carita de la pobre Issobella que la he dejado como los chorros del oro.

Y al final ¿pa qué? ¡pa ná! Porque Issobella se ha quedado tal y como estaba al principio de empezar mis “trabajitos manuales”. Y lo peor es que, en un momento determinado, me salgo de la zona “fluorescentada” en la que estaba y….¡oh, sorpresa! ¡las pequitas se veían muchísimo menos! ¡La leche!

Bueeeeeeeno, no te desanimes, me diréis, seguro que, si lo haces con luz diurna, te guiarás muchísimo mejor y acabas consiguiendo lo que quieres. Pues…..no estoy yo tan segura, no.

El problema no es la luz (aunque también, también). El problema, sigo diciendo, son mis zarpas.Yo lo explico: en primer lugar, pretendía hacerle pequitas a mi nena, pero pequitas de las de cepillo de dientes, no las de lapiz, con la nena montadita entera. ¡Si señor, con un par!

Obviamente, me di cuenta que así me iba a cargar a la nenita, por muy protegida que la tuviera y que, ya que tengo zarpas, no era cuestión de ir complicándome, además, la existencia.

Pues nada, coge tus herramientas y ¡a por ello!. ¿A por ello? ¡Y un churro! Desmontar a la quequita me costó sudor y lágrimas y un miedo atroz a perder piezas por el camino o, lo que es peor, luego no saber dónde puñetas iban las piececitas. (Supongo yo que, el hecho de tener un gato metomentodo, tampoco ayuda a tener seguridad, tampoco). Pero, ¡lo superé!. Conseguí abrirle la cabecita, guardar todos los tornillitos, separar faceplate y backplate, quitar la T-Bar….¡todo, todito, todo!.

¿Todo? ¡Y un churro! ¡No hubo manera humana de quitarle el eyemech! ¡Nada, que no había manera! ¡Yo creía que me cargaba a la pobre Issobella Adriana! Así que las pruebas de sus pequitas se hicieron con el eyemech puesto, lo que significa pasarse un bueeeeeeeeeeeen rato limpiando bien la parte de los ojitos, con el miedo a cargártelos, claro. ¡Buuuuuuuuuuuf! ¡Qué desepero!

Bueno, cuando ya estaba más que harta de que me salieran mal todos y cada uno de los pobres intentos y, además, estaba alucinada con los cambios de luz, me dije ¡hasta aquí hemos llegado por hoy! Tal vez se podría intentar con luz diurna y, sobre todo, tutorizada por alguien que tenga muuuuuuucha paciencia y muuuuuuucho arte (¡Hola Marcos! ¿sabes que te quiero? ¡Je,je,je,je!). Entonces pensé que la pobre Cocó Eglantine tiene las pestañitas feuchillas desde que la mateé con ellas puestas (¡oleeeeeee!), así que, bueno, quizá era un buen momento para cambiarlas.

¡Ja,ja,ja,ja,ja! ¡Me río y me parto de mí misma! A pesar de tener las herramientas, tampoco hubo manera humana de sacarle las pestañitas a Cocó. Empecé a tirar y no salían, así que, antes de destrozar también los ojitos de nuestra adorada Cocó Eglantine, preferí dejarlo estar. ¡Qué desastre!

Así que, debo reconocer que yo no sirvo para customizar. Es más que probable que sea una cuestión de miedo insuperable. Vale, lo admito, me da auténtico terror cargarme a mis adoradas nenitas. Pero también contemplo la posibilidad, bastante cierta, de que sean mis manitas, que siempre han sido un poco ¿patosillas?.

Bueno, no pasa nada. Cada uno vale para lo que vale. Y yo no valgo para customizar. Sí que valgo, y mucho, para otras cosas. Tengo buen gusto e imaginación. Mis nenas siempre van vestidas monísimas y me marco unas buenas historias, por ejemplo aquí mismo, en este blog. Así que no estoy llorando por los rincones mi desgracia. Al contrario, me parece bien que no todos valgamos para lo mismo.

Aunque me da un poquito de rabiola, lo reconozco. ¡Hay millones de personas que customizan a sus nenas! ¿Por qué yo no? Bueno, pues porque a mí me ha tocado ser de los millones que no customizan.

Eso sí, ¿y lo bien que nos lo pasamos aquí con las mis historias? ¿Y lo monas que van mis nenas siempre causando envidias? (Espero que sanas!!!).

Pues eso…cada uno vale para lo que vale.

SMOKE AN PET FREE…OR NOT

¿Os habéis fijado que en todos, ¡todos!, los anuncios blytheros internacionales se hace referencia expresa al tabaco y a los animalitos domésticos?

Sé que en otros países, especialmente en USA, hay cierta histeria (contagiosa, por cierto) con el tabaco, los olores y las alergias.

Aunque a mí me han llegado muchas cosas de supuestos smoke and pet free con olores diversos, algunos bastante desagradables, y ropita llenita, pero llenita de pelitos de animales.

Yo no sé si es importante o no señalar que uno fuma y si tiene o no animalitos del tipo que sea. A mí me parecería mucho más interesante conocer en qué condiciones viven los vendedores y, sobre todo, cómo cuidan la ropita de sus quecas.

Os puedo asegurar que me ha llegado ropa con todo tipo de olores desagradables.  Bueno, al menos a mí me parece desagradable que la ropa huela a ajo o a cualquier tipo de comida; a naftalina o cosas similares; a viejuno; a espacio largamente cerrado o mal ventilado…

Y también me resulta desagradable que la ropa me llegue llena de pelusilla enganchosa de diferentes colores, pelos de animales que parece que el pobre bicho se haya tirado a dormir encima, e, incluso, algún pelo humano. ¡Eeeeecs!

Además, me reconozco maniatiquilla no sólo con los olores, si no con las posibles manipulaciones; tengo demasiada imaginación. Así que, a no ser que la ropita venga con olorcito a limpio y en perfectísimo estado y empaquetado (¡que también pasa, también!), tengo tendencia a lavar directamente la ropita en cuanto me llega.

La meto en agüita con un poquito de jaboncito neutro, casi no la froto y luego añado suavizante bien oloroso; enjuago y, cuando está seco, lo guardo en una bolsita.

Y éso mismo es lo que yo procuro hacer en mis ventas. Aunque toda la ropa de mis nenas está guardada en bolsas individuales, dentro de su cajonera y en un armario en la entrada de nuestro pisito, es decir, todo bastante alejado de las zonas más “olorosas” de la casa y los pelis de mis gatunos, cuando hago una venta, las hago pasar por todo el proceso de lavado y suavizante, las pongo a secar en el exterior y, una vez sequitas, las perfumo un poquitín con un agua perfumada para la plancha de rosas o de melocotón y se van directamente a una bolsita individual y directas al sobre que ya está preparado para el envío.

No sé, me da como mucho reparo que las cositas lleguen con el olor que tenga mi casa, sea cual sea ese olor. Y, además, cuando a mí me llegan los paquetitos que ¡mmmmmm! huelen tan bien, me gusta muchísimo.

Claro que también debo reconocer que, manteniendo una conversación muy parecida a este tema con los Blytheaholics semanales, Majo comentó (con mucha delicadeza y sin darle demasiada importancia) que sus nenitas, al regresar de sus vacaciones navideñas en Chez Blaiz…¡olían un poco a tabaquito!

¡Me quise morir! Majo no fuma, aunque tampoco le molesta demasiado que lo hagamos a su alrededor, y fué muy amable tranquilizándome y diciéndome que no apestaban y que el olor se fué pasados unos días.

¡Claro! Es que mis cabezóncitas están en una estantería abierta en el comedor de mi casa. Y en mi casa fumamos el Costillo Angeloso y yo. De los peludos, Mausi es total y absolutamente miembro declarado de la Liga Antitabaco: en cuanto nos ve coger un cigarrito, ¡fiuuuuuu!, sale corriendo. Janito, como es un “descerebrao”, se los quiere comer. Y las plasticosas no se rebajan a estas cosas tan mundanas.

Así, los vestiditos de mis niñas acostumbran a estar alejados de los olores, fuera del alcance de los tunos-gatunos y bien perfumaditos. Pero las nenas….bueno, las nenas es posible que huelan un poquito. ¡Vaya!

En todo caso, yo sigo manteniendo la misma pregunta: ¿es importante señalar que uno es fumador y tiene animales, o es más importante hacer notar en qué condiciones tiene uno la ropita de las nenas?

Personalmente, prefiero la ropita que me llega bien empaquetada, bien limpita y bien perfumada, venga de una casa fumadora y animalera, o no.

Claro que, igual es porque yo fumo y tengo gatunos. ;P

¡ADORO ESTE VESTIDÍN!

Ahora que las nenas tienen todo un señor ropero con diferentes estilos y empiezan a sobrarles cosas más que faltarles, solamente les compro las cositas que me vuelven completamente loquita o que hace mucho tiempo que estoy persiguiendo. A excepción, claro, de la ropita que necesita Alina Valentina, adecuada a su nueva personalidad, tan diferente de las otras nenas.

¿Vosotr@s tenéis wish-list roperos? Yo tengo mis favoritos en Etsy, mi lista de seguimientos en eBay y un archivo mío en el que voy poniendo (y sacando) todos aquellos trapitos que me muero por tener pero son difíciles de encontrar, están agotados, tienen un precio muy elevado o todo ello a la vez.

Hace tiempo, acerté a ver las fotos de una forera, entre las que había una de una de sus nenas con un vestidito que me enamoró y, a pesar de que le pregunté, no pude saber de dónde era, cómo comprarlo…..

Pero como soy un sabuesillo cuando quiero algo, me puse a buscar y a buscar hasta que dí con él. ¡Y en la tienda original!

Esta monada es de BHC (que no es precisamente una tiendita barata) pero….¡estaba agotado!

Bueno, pensé, si continúa saliendo en su catálogo, será porque piensan reeditarlo. ¡Para mi wish-list que se va!

A pesar de que su precio no era baratito, he seguido con asiduidad la web por si volvían a tenerlo, pero sin ningún éxito.

Justo cuando Alina salió del spa pensé que sería un vestidín ideal para ella, así que fuí a ver se se habían alineado los astros. Pero, ¡horror!, había desaparecido del catálogo. Eso quiere decir que, al menos por el momento, no lo van a reeditar. ¡Qué pena!

¡Aaaaaaaaaaaaaaaaah, pero para éso una es asidua seguidora de Plastic Paradise! Acerté a pasar por allí justo cuando una chica inglesa acababa de ponerlo a la venta y ella aún estaba on-line. ¡A por el vestidíiiiiiiiiiiin!

La pobre chica, todavía debe estar riéndose de mí, porque, por supuesto, le conté toooooda la historia (en mi más que pobre english) y hasta le adjunté una foto de Alina Valentina para que viera la plastic girl a la que iba a ir destinado su/mi vestido gatuno.

¡Creo que ha sido una buena muestra de la impulsividad y la pasión propias del carácter latino! ¡Ja,ja,ja,ja,ja!

¡Le debo una foto en Flickr de Alina con este vestidito!

He pagado una buena pasta por él, perooooooooooo…..¡ya es mío! Uno más que sale de la lista de deseos y se convierte en realidad. ¡Ole, ole!

¿Y Alina? ¡Alina está deliciosa vestida con él!

Bueeeeeeeeeeeeno, vaaaaaaaale…….es posible que éste no sea el estilo más definitorio de Alina. A ella le sientan mucho mejor los looks más chics, más de mujercita. ¡Pero me hacía taaaaanta ilusión!

Y, como Alina Valentina es tan rotundamente guapa, al final, todo le sienta estupendo. ¿No es verdad?

¿CAMBIO DE PESTAÑAS DE ALINA?

Hace unos días, navegando por los internetes, me encontré con estas pestañotas:

¡Zas, felchazo! Además, eran muy, muy baratitas. Bueno, vale, probablemente mucho más caras que un “chino” de mi ciudad. ¡Pero es que en los “chinos” de mi barrio no hay ná de ná y menos esas pestañas fashion!

¿Y para quién he comprado esta ricura? ¡Pues para quién va a ser! Para quien se compran todas y cada una de las cositas últimamente en esta casa. Por supuesto para la bellísima Alina Valentina.

¿Verdad que parece que le van a quedar estupendosas?

¡Pues vamos allá! ¡Glups! Bueno, lo peor que puede pasar es que me pegue el trabajón para nada y le tenga que volver a poner unas pestañitas más normales. ¡Ya veremos! ¿Quién dijo miedo? ¡El mundo es de los que se arriesgan! ¿Verdad?

Lo primero es tenerlo todito preparado: alicates, palillo, cola blanca, agujitas…. Y, a continuación, claro, quitarle las pestañitas que lleva puestas.

Cogemos el fantástico artilugio saca-pestañas regalo de mi super-papi y ¡a tirar! Bueno, tampoco tirar mucho porque han salido a la perfección al primer tirón y todas completitas.

Aprovecho para limpiar bien los restos de cola con una agujita y a continuación, medir y cortar el tamaño adecuado para los ojitos de la nena y que encajen estupendamente sin dar muchos problemillas.

Un poquito de cola blanca con un palillitos, unas agujitas para darle formita y aguantar hasta que se seque la cola y un muuuuuuundo de paciencia.

Bueno, pues parece que todo va viento en popa a toda vela. Las pestañitas han costado muuuuuuuucho, pero muuuuuuucho de entrar, pero parece que, al final, lo he conseguido. Habrá que esperar que se seque la cola.

Et voilà!

¡Guaaaaauuuuu! ¡Queda espectacular! El efecto es bastante teatral y no puede llamarse precisamente natural, peeeeeroooooooo, ¡vamos a dejárselo unos días para acabar de decidir si quiero este look para Alina!

Venga que me dispongo yo a hacerle una megasesión de fotiquis con esas pedazo pestañas….. ¡Pues vaya fiasco! cuando he ido a cerrarle los ojitos para cambiarle el color y, por lo tanto, han bajado los párpados, ¡chascas! ¡las pestañas han salido volando! ¡Uuuuuuuuh!

Pero, pero, pero….¿por qué? ¿Por qué me pasa ésto a mí? Bueno, hay que respirar hondo, cargarse de paciencia y…¡volver a empezar! Nnnng, me cuesta un horror intentar ponerlas. ¿Habrá que recortarlas un poco más? Mmmmmm. ¡Qué extraño!

En un momento dado, me ha dado por coger otras pestañas que tengo (más normales) y comprobar si el grosor de la linea que debe insertarse en la ranurita del párpado de la queca, es el mismo en ambas pestañas.

¡Aaaaaaaaaaaah, bandido! ¡No es el mismo grosor! ¡Las pestañas fashionables son un pelín más gruesas y no acaban de encajar del todo bien en la dichosa ranurita! ¡Vaya!

Total: quítaselas, deja de darte golpetazos contra la pared y poner a prueba tu paciencia y….¡a ponerle otra vez unas pestañitas normales!

¡Aaaaaaaaaaah, ahora sí! ¡Fiuuuu! Se han deslizado estupendamente por la ranurita de marras. ¡Menos mal!

Eso sí, Alina Valentina vuelve a llevar una pestañitas preciosas, pero no fashion.

Bueno, ella está guapa igualmente y siempre puedo poner las otras por encima para alguna sesión muy concreta. ¿Verdad?

Las fotos en Flickr

Recientemente, Majo se ha visto envuelta, sin comerlo ni beberlo, en una desagradable polémica en la que se le ha llegado a acusar de defender el robo de fotos en Flickr y su uso fraudulento; cuando, si la gente se hubiera tomado la molestia de leer correctamente, se hubieran dado cuenta de que Majo defiende precisamente todo lo contrario.

Independientemente del disgusto y sofoco que se ha llevado Majo y, con ella, todos los que la conocemos y apreciamos, este percance me ha llevado a pensar en algunas “verdades universales” que se dan por supuesto en Blytheland y con las que, parece ser, todos debemos comulgar.

Una de las que tienen más peso y vida es la defensa férrea de la propiedad y uso personal e intransferible de las fotos de nuestras girlies que colgamos de forma totalmente pública en Flickr (y atención que subrayo con toda la intención porque el matiz me parece más que importante).

¡Cuidado! NO estoy a favor del “robo” de fotos. Pero, desde luego, y de acuerdo con mi política de coherencia vital, que tampoco espere nadie verme entre los activistas encarnizados, porque a mí me parece que, en todo ésto, existe una enorme hipocresía, grandes lagunas y muchos matices que me obligan a quedarme al margen levantando una ceja.

Yo siempre he sido muy protectora con mi vida privada y la preservación de mi intimidad y mi imagen (¡menos mal que no soy famosa, porque sería de un borde subiditoooooo!). Es muy difícil que me encontréis en redes sociales si yo no os he facilitado antes mi dirección. También cuesta muchísimo encontrar fotos públicas mías, ni siquiera facilito mi número de teléfono alegremente y puedo llegar a límites de borderez como no aceptar a alguien como “amigo” en una red social o enviar un mensaje a alguien que ha publicado una foto en la que yo aparezco de forma pública y sin mi autorización, para que la retire.

También tengo que decir que me creo espacios diferentes para ámbitos diferentes de mi vida. No tengo el mismo perfil en Facebook, por ejemplo, para mis conocidos profesionales que para mis amigos, y mi vida pública Blythera prefiero hacerla exclusivamente en Flickr, en mi blog o en los foros; como muy bien saben los que están incluidos en diversas esferas de mi vida a la vez.

Apunto todo esto para dejar muy claro que no estoy a favor de la alegría y el derroche, uso, disfrute y abuso de la transferencia de fotos e información en internet, sean del tipo que sean.

Pero también tengo clarísimo que internet es un mundo público en que todavía falta mucha regulación y en el que siempre faltará sentido común y honestidad. Así que, en el momento que cuelgo una foto mía (léase de mi persona, hecha por mí, de mis Blythes o de mis gatos) y la hago pública, sé que la puede ver cualquier persona y que, ésa persona le dará el uso que su honestidad o su entendimiento le dicte.

Otra cosa que me hace muchísima gracia de todo este tema es que, más o menos todos (venga va, me incluyo, que luego no se diga que quiero pasar por Santa Blaiz), nos descargamos cosas por internet (ya sean canciones, películas, fotografías para un trabajo…..) y más o menos todos estamos de acuerdo en que, lo que está haciendo la SGAE es un poco una ida de cabeza (por no decir alguna más gorda) por la que están quedando como auténticos histéricos y  en completo ridículo delante de toda la sociedad. ¿Estamos de acuerdo verdad?

Entonces….si estamos de acuerdo….¿por qué ponemos el grito en el cielo cuando alguien hace ESO MISMO con una foto nuestra? ¡Aaaaaaaaaaaah! ¡Es que NO es lo mismo! Una cosa es que un cantante famoso quiera ganarse la vida a costa de MI dinero y otra MUY diferente es que nadie pueda usar y aprovechar MIS preciosas y lindas fotos de MIS preciosas y lindas muñequitas que valen una pasta. Pues….¿qué queréis que os diga? Eso, en mi casa, se llama hipocresía y doble moral.

Por supuesto, me daría muchísima rabia ver que alguien se está lucrando con una foto que yo he hecho de una niña mía. Por supuesto, ruego a todo aquél que quiera utilizar una de mis fotos que, como mínimo, tenga la honestidad de citarme como fuente.  Y, por supuesto, procuro siempre hacer lo mismo (podéis comprobarlo en todas mis entradas: cuando publico una foto que no es mía, siempre cito la fuente).

Pero, si alguien no lo hace, a pesar de que no me guste, en este momento, me tengo que aguantar y tengo que asumirlo en el mismo momento en que hago mi foto pública.

De todas formas….bueno, tampoco creo que nadie me vaya a robar una foto mía. No soy demasiado buena fotógrafa y mi cámara tampoco es que sea ninguna maravilla. Así que, ¡tal vez cambie de opinión cuando vea una foto mía ne algún sitio sin que se me cite!

No, hablando en serio, si alguna vez me encuentro con una cosa así, pues lo que haré será intentar contactar con la persona, diciéndole que esa foto es mía, que está protegida por derechos y que, por favor, cite la fuente. Y si no lo hace….¡pues me tendré que aguantar! Porque, hasta el día de hoy, no tenemos protección en ese sentido (¡y no creo que nos guste cuando exista!)

En fin, tema candente donde los haya, lo sé….¡Soy así de arriesgada!

¡CARNAVAL, CARNAVAAAAAL…..!

Yo no he podido disfrazarme este año. La verdad es que tampoco es algo que me emocione especialmente (¡y no digamos ya al Costillo Angeloso!). Pero este año teníamos una buena excusa para hacerlo.  Bueno….YO tenía una buena excusa para hacerlo: ¡Nos habían invitado a una fiesta de disfraces en casa del Maestro Marcos y era obligatoria la asistencia con disfraz! ¡Ueeeeeee! Pero las cosas no salen siempre como uno quiere, y no pude ir.

¡Pues ahora pienso que tendría que haber enviado a Cocó Eglantine en mi lugar! Estoy segura que hubiera hecho mucho mejor papel que yo, hubiera ganado absolutamente todos los premios habidos y por haber y habría sido la reina indiscutible de la fiesta.

Porque Cocó Eglantine SÍ se ha disfrazado:

¿Qué os parece su disfraz de conejita-colegiala-lilosa? ¡Está monísima! ¿Verdad?

Por favor, ¡No os perdáis los detallitos increibles!

El increible gorrito con cara de conejito liloso. ¡Está increiblemente bien hecho! El forro por dentro es una aunténtica monada, lleno de florecitas; y el revés de las orejitas está hecho en una telita sedosa de un color rosa clarito. ¡Monísimo!

¿Y ese clipito para el pelo con la B de Blythe? ¡Aaaaaaargh, adorable total!

Y no me podéis decir que Cocó Eglantine no está absolutamente preciosa vestidita así y con su par de ojitos lilosos también. ¡Completamente conjuntada!

Pues la nena se encontró con dos conejitos simpaticosos (¿o quizá eran dos Soony Angel’s juergueros y divertidotes disfrazados de conejitos?) y, como hacían conjunto los tres, de fiesta que se fueron.

¡Si hasta se montó una rúa callejera con ellos y todo!

La verdad es que se hicieron unas buenas risas juntos y hasta le sacaron la punta divertida al resbalón que pegó Cocó (¡la maldita lluvia helada de estos días!)

Y al final, claro, toca descansar tranquilamente después de tanta juerga sandunguera:

¡Anda que no se lo pasa bien esta Cocó! ¡Me encanta esta niña! ¡Haga lo que haga, siempre acaba encontrando compañía y compartiendo su vitalidad!

Vale, antes de que os tiréis a la yugular, ya os digo que este outfit es una pasada, venía así, y además lleva una camisetita negra y un pantalón igual que la faldita, para combinarlo todo entre sí y llevarlo, por supuesto, incluso sin la gorrita. Es de The Second Blythe (¡creo!) y lo compré, ¿cómo no?, en el foro This Is Blythe (en el foro, no en la tienda). Y…para aquellos que me dicen que siemrpe veo las cosas antes de que se las lleven: os diré que estuvo un montóoooooooooon de días colgado sin que nadie lo comprara.

¡Es ideal! ¿Verdad?¡Feliz Carnaval a todos!

¡PARA TOD@S LOS ENAMORAD@S!

Lo cierto es que San Valentin no se celebra mucho en Catalunya. Para los catalanes, el día para expresar nuestro amor públicamente es Sant Jordi y regalando rosas y libros. ¡Voy a tener que ingeniarme una rosa y un libro blytheros a la voz de ya!

Pero, sin olvidar nuestras propias tradiciones, también está bien adoptar otras que celebran algo tan bonito como es el amor.

Y si , además, una las plastic girls de mi casa (Issobella Adriana) puede lucir un precioso y divertido outfit especial para este día, ya no me quedan excusas para ponerme en modo celebración.

Como siempre, este conjuntito ha salido de mi adoradísimo Plastic Paradise (¡me encanta comprar allí!) y está llenito de detalles cuquísimos e ideales.

Como los clipitos para el pelo en forma de corazón almohadillado y la cinta que recorre el vestido con la leyenda Valentine’s Day. Y, por supuesto, todo llenito de cintas y lazos y en colores que recuerdan al chocolate. ¡Todo muy dulce y cursilón, como corresponde a este día! Y así, mi niña se convierte en un delicioso bomboncito listo para ser comido a mordisquistos. ¡Nyam!

Tampoco se ha querido perder la ocasión para celebrar nuestra querida Alina Valentina, que últimamente está en modo omnipresente en todos los saraos.

La verdad es que esta nena lo vale. ¡Siempre queda tan bonita! Además, como estamos haciendo su armarito nuevo, últimamente, siempre tiene alguna pieza nuevecita para lucir que queda ideal para la ocasión.

Como este delicioso vestidito de Feltland. ¡Aix, qué bonita está Alina! ¡Para enamorase de ella!

¡Está tan dulcita y preciosa mi plasticosa, que no me puedo resistir a poner una fotito más!

De paso, me encuentro con la excusa perfecta para decir TE QUIERO  a tod@s aquell@s que me habéis robado el corazón y lo habéis devuelto a su lugar, impregnado con vuestro maravilloso aroma, para que siga vivo y emitiendo un latido con cada uno de vuestros nombres.

Porque yo creo que el amor no es sólo para las parejas. A mí me gusta sentirme enamorada de las personas y de los lugares, pero enamorada. Por supuesto, de mi adorado y genialoso Costillo Angeloso, pero también de mis amigos. Al final, todos somos compañeros de camino. Y me enamoran algunos paisajes, algunos lugares o los momentos bellos que pasé en ellos.

En fin, que hoy me siento enamorada. ¡Va por todos vosotros! Aunque me vaís a permitir que vaya, muy especialmente, por mi adorado compañero, amante, amigo….., por quien se iluminan todas mis noches y las mañanas se hacen más dulces, mi Costillo Angeloso. Va por tí, mi lover, aunque tú no acostumbres a leerme, yo quiero dedicarte igualmente esta entradita.

Nota: podéis ver más fotos de la sesión de San Valentín, en mi flickr: Alina Valentina

TAKARAS, ADGS E IMITACIONES

Recientemente, y como siempre gracias a la comunidad que, entre todos, vamos creando con este blog, estamos manteniendo conversaciones muy agradables María y yo.

María está como loca por tener su primera Blythe, que además será un regalo de cumple de su costillo. ¡Qué emocionante!

Ella tiene muy claro que su futura nena no se va a quedar de stock. ¡Quiere hacerle de todo! Aunque ese todo no esté aún definido, sí tiene claro que quiere atreverse (¡es una valiente!) aunque sea su primera nena.

Pero claro, como al Sr. Takara le ha dado por poner sus lindas creaciones a precios elevados, da cierto reparo atreverse a ese todo siendo primeriza.

Y es entonces cuando surgen dudas sobre, no ya qué modelo comprar (lo que ya es bastante difícil de decidir), si no sobre la posibilidad o lo acertado de comprar un tipo u otro de muñeca.

¿En lugar de una Takara, no podría ser una mejor opción para alguien primerizo una muñeca diferente, de inferior precio, con la que uno tenga menos miedo a equivocarse?

Pues a mí me parece que no es una pregunta con una sola respuesta válida. Creo que todas las respuestas posibles tienen matices que vale la pena tener en cuenta.

De entrada uno piensa: ¿La primera plasticosa de tu vida? ¡Que sea una Takara por favor! La mayoría de nosotros aterrizamos en Blytheland porque vimos un día una foto de una lindísima muñequita que nos tocó el corazón; a partir de aquí, empezamos a buscar más fotos y pasarnos directamente al enamoramiento, hasta que, o bien alguien nos muestra una preciosidad o cualquier otro detonante (que no suele ser que nos ha tocado la lotería) nos lleva a desear profundamente tener ésa linda plasticosa a nuestro lado. Si tenemos presente que la mayoría de los bellezones fotografiados que hemos encontrado poniendo “blythe” en el buscador, probablemente sean Takaras, parece bastante obvio que la primera girlie deberá ser una hija del Sr. Takara.

Muy bien. Con gran decisión, entonces, y con mucho desconocimiento, empezamos a investigar cómo y dónde podemos hacernos con una Blythe. ¡Y se nos cae el alma a los pies cuando descubrimos sus precios!

¿Y ahora qué? ¿Me voy a quedar sin una precisidad cabezona en mi vida? Bueno, antes de tomar ninguna drástica decisión, vamos a continuar investigando, a ver si hay otras opciones.

¡Y las hay! Nos encontramos con las preciosas ADG’s que son reproducciones con autorización de la marca de las originales Kenner. ¡Atención al detalle: son reproducciones autorizadas! No son imitaciones.

Las ADG’s son bastante más baratas que las Takara (aunque, últimamente, están subiendo de precio), si bien es verdad que su calidad es un poco inferior a las originales (su pelo, a pesar de ser extraordinariamente espeso, se encrespa fácilmente y su cuerpo presenta algunas alteraciones de color), por lo demás, son exactamente igual a una Blythe y ¡son tan agradecidas en las customizaciones!

Y también han salido recientemente algunas imitaciones falsas y no autorizadas, de precio  más que asequible, pero de una calidad pésima: el pelo es muy pobre, no articulan piernas, su cuello no puede moverse y presentan grandes defectos de fábrica como pegotes de pegamento y manchas en el cuerpo.

Sin embargo, el mecanismo de sus ojos es perfectamente compatible con las Blythe, así como la mayoría de accesorios para customizar, como los escalps y los chips, les encajan más o menos perfectamente.

Así, estas imitaciones se están convirtiendo en objeto de deseo para las ansias customizadoras.

Pero, claro, en el momento en que te compras una fake, tienes claro que va a ser para cambiarla de arriba a abajo; así que también deberás tener muy claro qué estilo le vas a dar y empezar, ya mismo, a gastarte el dinerito: escalp, pelo, cuerpo nuevo…..¡Una buena inversión en una muñeca “barata para hacer pruebas”!

Si además, le sumas que los outfits de estas imitaciones son peores que los de las Barbies de supermercado, deberás gastar también unos euritos en algo de ropita para tenerla bien chula y preciosa.

¡Y todo este gasto para la primera nena y sin tener, además, demasiada idea de dónde, cómo y de qué manera comprar al mejor precio!

En definitiva, para comprarte una imitación baratita y acabar teniendo una preciosa Blythe personalizada, se necesita de una buena inversión en paciencia, tiempo y dineritos.

Entonces….¿cuál es la mejor opción para la primera Blythe? Pues, sigo insistiendo en que hay tantas respuestas válidas como necesidades, capacidades económicas, tiempo para dedicarles, capacidad de resistencia al deseo inmediato……

¿Mi opinión personal? Pues, partiendo de la base de que es éso, subjetiva, personal, particular y fruto de mis propias circunstancias, yo creo que la mejor opción para la primera Blythe , es sin duda una ADG.

En primer lugar, es una reproducción autorizada, es decir, es lo más parecido que hay en el mercado a una Takara y a un precio mas o menos permisible.

En cuanto te llegue, la vas a adorar nada más verla y puedes permitirte por ello mantenerla más tiempo de stock, mientras acabas de decidir su estilo definitivo y te das un tiempito para ahorrar e investigar las mejores opciones para comprar todo lo que vas a necesitar para su cambio (si es que, al final, decides cambiarla)

Su precio te permite experimentar sin demasiado miedo a cargártela (y hasta que te das cuenta que, en realidad, cargarte a una Takara o una ADG es bastante difícil y que casi todo tiene arreglo en Blytheland).

Por último, pero no menos importante, también es una opción cómoda y económica para probarte a tí mism@ si realmente has aterrizado en Blytheland para quedarte un largo tiempo o era sólo un capricho temporal o un hobby al que tú no puedes dedicarle la absorción que, sin duda, te va a requerir.

A mi entender, una muñeca de imitación barata es una excelente opción cuando ya tienes una Blythe y te apetece experimentar cosas diferentes o bien perderle el miedo a la customización en general, y al carving en particular.

Si mi primera muñeca hubiera sido una fake, yo que estaba perdidamente enamorada de la Night Flower, probalemente me hubiera desilusionado enormemente al recibirla y no estoy segura de haber tenido la fuerza y las ganas de meterme en foros y mostrar a mi muñequita y preguntar, investigar……

Insisto, ésta es mi opinión y mi sentir particular. Válida sólo para mí, para mi forma de ser, para mis circunstancias personales y económicas.

No es casualidad que mi primera Blythe fuera Petite Lola, mi Petite Night Flower. Cuando empecé a descubrir a estas preciosas nenas, la que me robó el corazón y me hizo prometerle, no sólo amor eterno si no también que un día sería mía (esto parece un tango), fué precisamente este modelo, con su oscuro pelo y su piel tan clara.

Empecé a buscarla con todo el desconicimiento de una recién llegada y me asusté de los precios que encontraba. ¡He llegado a verla por más de 350€!

En mi desconomiciento total, creí firmemente que ésos eran los precios en los que debería moverme si quería una Takara y, francamente, me parecía excesivo para un trozo de plástico.

Porque yo siempre he tenido que son, al fin y al cabo, trocitos de plástico. Preciosos y llenos de magia, pero trocitos de plástico. Además yo, que me conozco y por ello me reconozco como caprichosita , no estaba dispuesta (y aún hoy no lo estoy) a gastarme tal cantidad de dinero en un trocitín de plastiquito que, sin duda, en ese momento me volvía loca, pero que no estaba segura cuánto me duraría la locura y el capricho.

Así que busqué una opción más barata y que me hiciera sentir más cómoda. Así fué como llegó hasta mí Alina Valentina, mi ADG Pow Wow Poncho. ¡Quién lo diría! ¿Verdad?

La primera foto es de cuando Alina llegó a casa, recién salidita de la caja y con su outfit feote y todo.

Y la segunda foto es de la Nueva Alina Valentina , recién salidita del spa con su preciosísima carita y su espectacular pelazo.

.

.

..

.

Y, mi adorada y largamente esperada y preciosa Night Flower no llegó inmediatamente después. La maravillosa Volvoreta ha sido mi tercera Blythe, cuando ya tenía suficientes conocimientos para saber que 350€ no era su precio de mercado y la paciencia y el deseo suficientemente atemperados por Alina y Cocó, para poder esperar pacientemente la mejor oferta.

Y, aunque Volvoreta sigue siendo mi muñequita más mimada, para mí es como un objeto de culto, una maravillosa pieza de colección absolutamente intocable.

Cocó e Issobella compiten, sin duda, por ser las más fotografiadas y jugadas, pero la que sigue teniendo un lugar muy especial en mi corazón, es mi preciosa ADG Pow Wow Poncho, Alina Valentina, quien, además, ha pasado un proceso de customización tan lento como mi tiempo, dinero y ganas me han permitido, con un resultado adorable y más que satisfactorio.

Y si ahora me planteara comprarme una nena sólo con el objetivo de probarme como customizadora (recordemos que el maravilloso carving de Alina es del Maestro The Ripper Dolls, no mío), no estoy segura que escogiera una imitación. Me parece (casi me atrevería a asegurarlo) que volvería a escoger una ADG.

Yo creo que es interesante también ver las fotos juntas de los tres tipos de Blythe:

La primera foto es de Alina Valentina (ADG Pow Wow Poncho), la segunda es de Cocó (Takara Casual Affair) y la tercera de una CCE Doll (una fake). He escogido expresamente fotos de Alina y Cocó recién estrenaditas, cuando aún no tenían nada de nada de nada hecho, ni siquiera cambiados los eyechips de stock. ¡No me digáis que no se ven claaaaaaaaaaaras las diferencias!

De todas formas, me resulta maravilloso que existan gustos, personas, situaciones….diferentes que nos permitan la diversidad de criterios y, por lo tanto, diferentes estilos plasticosos. ¡Olé por Blytheland y sus habitantes!


UN REGALITO SORPRESA PARA COCO

Esta mañana ha venido el cartero a casa con un paquetito para la Srta. Cocó Eglantine:

Y para allí que se ha ido ella, toda contenta, a abrir su paquetito.

Resulta que, dentro de esta cajita tan moooooona, había otra cajita vaquita llenita de productos lácteos y una carta que Cocó se ha puesto a leer de inmediato con una cara entre divertida y misteriosa. ¡No ha habido manera de sacarle ningún tipo de información! ¿Quién le habrá enviado el paquetito? Aunque suponemos que tiene que ser alguien que conozca su afición por la buena comida y su gracia y encanto para cocinar. Yo sospecho que ha sido Alina Valentina, quien, después de pasarse tanto tiempo en el spa, ha querido agradecer a Cocó que tomara el relevo de ser la nenita más toqueteada, fotografiada y jugada, hasta la llegada de Issobella.

Una vez leída la carta (y guardada como un tesoro en el bolsillito), Cocó se ha dedicado a sacar toooooodas las cositas que había en la caja. ¡Madre mía si aquí hay de todo! Yogures, diferentes tipos de leche, mermeladas, mantequilla…..¡Hasta una enorme lechera llenita de rica y fresca leche y un delicioso pastel de queso! ¡Nyam!

¡Tantísimas cosas ricas-ricas para oler, probar, degustar…..! ¡Qué divertido!

.

.

.

.

.

.

.

Pero Cocó es una plasticosita muy práctica y rápidamente ha pensado que todas estas cositas buenas hay que disfrutarlas, así que, mientras miraba su regalito, iba maquinando cuál sería el mejor uso que podría hacer de él.

Finalmente, ha decidido que, lo mejor que podía hacer con todo lo que tenía, era preparar un riiiiiiiiiiiiiico desayuno. ¡Yo pongo las tostadas! Ha dicho riéndose mientras preparaba la tostadora y sacaba el pan.

Ha preparado y dispuesto todo en la mesa para darse un buen atracón. ¡Qué desayuno más bueno!

Pero, como todo buen gourmet sabe, las delicias de la mesa se saborean mucho mejor en buena compañía. Y Cocó no es sólo una excelente gourmet, también es una niña generosa que prefiere compartir sus alegrías con sus amigos; especialmente con aquéllos que saben apreciar y disfrutar del buen hacer de Cocó.

Una vez puesta y preparada la mesa, ha cogido el teléfono, se ha sentado a la mesa tranquilamente y ha llamado….¡a su amiga Gretita! quien también es una buena zampabollos y sabe disfrutar de una buena comida.

¡Hola pequeña Greta! ¿Cómo estás? ¿Te apetece compartir un desayunito conmigo en casa?

¡Ya os podéis imaginar la respuesta de Greta! ¿Verdad? ¡Ja,ja,ja,ja,ja! ;)

MARQUITAS DE ROPA

Por supuesto, en Blytheland también existen marquitas de ropa para nuestras plasticositas, como en nuestro mundo.

Pero si te fijas, hay algunas curiosidades que lo hacen un poquito diferente. No es exactamente igual que en nuestro mundo. No.

Unos tienen unos precios completamente estratosféricos, de lo que no te gastarías ni siquiera en ropita para tí, como Squeakymonkey, donde puedes encontrar un abriguito por la módica cantidad de 100$ (sí, no me he equivocado con los numeritos, no), aunque, eso sí, tienen una factura perfecta y unas telas que se te van los ojos detrás. Otros han construido un nombre gracias al “amiguismo”; no digo gracias al “boca-oreja”, hablo del auténtico amiguismo, de gente que participa muy activamente en un foro y, cuando se ponen a coser, tienen un público asegurado (al que, por supuesto, hay que mantener ofreciendo calidad y diversidad), como yo diría que es el caso de Fishknees (sí, sí, la misma del trajecito que Papá Noel le trajo a Gretita). Y por último, estan aquéllos que tienen un estilo muy, muy propio y especial, que reconoces sólo con echarles una miradita (como son Lemieuxdoll Boutique, Nippy Kat, Pomme Pomme o Bubu Fashion, por poner algunos ejemplos de mis favoritos)

Sin embargo, hay algo que me parece de lo más curioso y sorprendente: casi ninguna de estas marcas tiene etiquetas. Por supuesto, aquéllos que venden sus creaciones en tiendas (ya sean personales o a través de plataformas como Etsy , Art Fire o eBay), tienen sus logos y presentaciones de marca o nombre. También los paquetitos te llegan con una bolsita en la que se las ingenian para ponerte la marca; generalmente, con un cartoncito o similar que ayuda, además, a mantener la pieza correctamente presentada, sin arrugas ni dobleces. Pero, insisto, la mayoría no tienen etiquetas en su interior y/o exterior que haga las piezas reconocibles.

Hay poquitas excepciones, como Sugarmag (que, más que “marquita”, a mí me parece como el Zara de Blytheland) y NippyKat (que creo que es una de las marcas que menos la necesita por, a mi entender, ser muy fácilmente reconocible por ese estilo “granja feliz” tan personal que tiene)

Claro que, si uno piensa y mira la ropa tan chiquitina que llevan las nenas, no tiene que ser tarea fácil coserles una etiquetita que pueda contener un nombre y que quede bien cosida sin destrozar el vestido. Y tampoco creo que sea muy barato hacerlo.

Pero es que, luego, por no llevar las etiquetitas de marras, pasa lo que pasa: que te encuentras en los foros ventas de vestidos que se suponen son de una marca determinada y…..te generan algunas dudas.  Mi última experiencia ha sido con un vestido de PommePomme que yo juraría que no era de esta marca; ni por el estilo, ni por las costuras. No digo yo que se estuviera vendiendo como tal sabiendo que no lo era, pero, claro, si no tiene etiqueta, ¿cómo se puede estar seguro? Tanto quien lo vende, como quien lo compra pueden intuirlo pero no asegurarlo. Sí, quien lo vende también puede estar confundido, ya sea porque no lo compró directamente a la marca, ya sea porque hace tanto tiempo que lo compró en la marca que le suenan campanas pero no lo puede asegurar.

En todo caso, yo no soy muy de marquitas en mi vida no Blythe. Si, lo aseguro, por mucho que corran por aquí un par de lenguas viperinas empeñadas en cantar a grito pelado mi pijería. No es cierto. Ni me gustan excesivamente, ni me las puedo permitir.

Otra cosa diferente es que, a veces, hay piezas, costuras, y, sobre todo, determinado estilo que me vuelva loca. Y, alguna vez, en Blytheland, me dejo llevar. Claro, un vestidito para las plastic girls, generalmente (y digo muy bajito ese generalmente), no cuesta lo que un vestidín para nosotras. Bueno, o tal vez es que l@s blyther@s somos un@s consentidor@s y les acabamos comprando a las nenitas lo que no nos consetimos a nosotr@s mism@s.

Sí, tengo algunas marcas preferidas en Blytheland. Algunas marcas que me vuelven loquita. Y de algunas de éllas tengo, al menos, un vestidito para las nenas. Pero no, normalmente no los compro en las tiendas propias. Con muy poquitas excepciones, acostumbro a comprarlos, como es habitual en mí, en los foros. Especialmente en Plastic Paradise y VDP.

Creo que sólo tengo dos excepciones: dos trajecitos absolutamente increibles, extraordinariamente bien hechos y de un estilo muy urban girl sofisticada, por los que pagué su elevado precio directamente en Lemieuxdoll Boutique (¡una verdadera pena que esta chica parece que ha dejado de hacer ropita para Blythe!) y otro de Candynoodles que tuve la suerte de encontrar en su tienda de eBay cuando los vendía a precios más razonables de lo que hace ahora en Etsy.

Aquí os dejo una foto en la que se ve muy poquito uno de los abriguitos de Lemieuxdoll Boutique que es precioooooooso:

Adoro los vestiditos de BubuFashion, sobre todo ésos tan sesenteros, con telitas estampadas, cinturones en la cadera y camafeos; y además, están super bien hechos, con sus forritos interiores y todo para que las nenitas no se manchen sus delicados cuerpecitos.

Ahora mismo tengo dos, y ambos comprados a través de Plastic Paradise, a dos personas diferentes y a precios muy inferiores de los de la tienda. ¡Guauuuu! ¡Son increibles!

Aquí tenéis a Volvoreta luciendo uno de ellos. ¡Me parece tan bonito! Y lo mejor de todo es que….¡lleva las botitas iguales! ¡Me muerooooooo!

Por cierto, abro un paréntesis para decir que, mi segundo Bubu Fashion llegó justo ayer, después de perseguirlo durante mucho tiempo (desde que lo ví en Etsy y no quise pagar su precio) y….¿sabéis quién me lo ha enviado en sólo 3 días desde el Reino Unido, en una venta más que agradable y envuelto en un paquetito delicioso? ¡Pues la misma que os decía en la anterior entrada que estaban poniendo de vuelta y media como gran estafadora en Bad Dolly Deals y Vidas de Plástico! No digo yo que no haya estafado a alguien, pero, en mi caso, ha sido una vendedora más que 10.

LADYBIRD HOUSE Blythe Outfit Brown Victoria Dress ¡Y además, yo me llevo este increible vestidín que me tenía enamoraíta perdía!

Y también tengo un vestido estupendoso de PommePomme. A mi parecer, uno de los mejores de toda la colección y que compré en Plastic Paradise a un precio de risa porque tenía un pequeñísimo descosido en una manguita.

A mí esta marca me gusta muy especialmente porque las piezas estan maravillosamente bien cosidas  ensambladas. Parece mentira cómo se pueden hacer cositas tan complicadas así en pequeñito. ¡Y les sientan como un guante a las plasticositas! ¡Estan taaaaaaan bonitas!

Y, por último, mi último descubrimiento ha sido Feltland, me muero por algunos de sus vestiditos cortitos. Yo no tenía ni idea de quién era, ni de sus creaciones, hasta que compré esta delicia a una chica australiana en Plastic Paradise:

Cuando lo compré por un precio bastante bajo, pensé, bueno, uno más y no tenía ningún vestidito de punto (fué antes de que mi suegri chula empezara a tejer para mí). Pero, cuando me llegó y se lo puse a Cocó me volví loquita. Es cierto, en la mano o fotografiados no parecen gran cosa, un vestido de punto más. ¡Pues no! ¡Puestos quedan divinísimos!

Así que, recientemente, he comprado otra delicia parecida en color rojo corazón enVidas de Plástico, donde además, resulta que Feltland es activa como miembro.

Así que, bueno, para mis niñas tengo algún que otro bomboncito especial y un pelín carillo pero comprados en los foros, que se siempre sale un poquito (o un muchito) más barato.

¡Me gustan las cosas bien hechas que encajan perfectamente en el cuerpo! Y ya que no me las puedo permitir para mí, procuro aprovechar cuando encuentro alguna ganguita chula para mis plasticositas preciosas.