Hola! Somos Petite Lola, Alina Valentina,Cocó Eglantine, Volvoreta e Issobella Adriana, cinco Blythes que vivimos en Barcelona y queremos compartir con vosotros nuestro mundo. Para contactar con nosotras puedes escribirnos un comentario en esta web o enviarnos un correo a contacto @vidasecretadeunablythe.com y puedes ver nuestras fotos en Flickr: http://www.flickr.com/photos/alinavalentina/

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Alina presenta nuestra “Casita de Papel”

Nuevamente, he dejado pasar muuuuuuuucho tiempo antes de volver a escribir en este blog. En fin, ¡cosas de la vida!

Como ya sabeís, empecé una nueva aventura profesional que está resultando toda una montaña rusa que se juntó, además, con el inicio de los arreglos de nuestra casita en L’Escala, a la que nosotros llamamos “La Casita de Papel”, lo que me tuvo con toooooodos los fines de semana hipotecados y muy cansados.

Bueno, las cosas parece que se van calmando: en el trabajo, a pesar de no estar muy tranquila, hemos empezado a disfrutar ya de la jornada intensiva. Y, ¿qué queréis que os diga? ¡Es un lujazo! ¡Te permite taaaaaanto tiempo! ¡Eso sí es conciliación y lo demás son tonterías!

Por otro lado, ya casi estamos terminando La Casita de Papel; cuanto menos, ya empezamos a dejar de currar como esclavitos, para dedicarnos a disfrutar un poquito más los fines de semana.

Por otro lado, al disfrutar de más tiempo libre, también puedo volver a dedicarme a mis girlies guapas y preciosas que, ellas también, han vivido un abandono total y absoluto. (¿Os podéis creer que no les había cambiado la ropita apenas desde el mes de Marzo? ¡Si estamos en Julio! Las pobres todavía llevaban vestiditos de invierno! ¡Maaaaaaaaaal, muy maaaaal!).

Así que, como me hace mucha ilusión volver a disponer de tiempo libre, volver a tener ganas de jugar con mis niñas y disfrutar de la casita; le he pedido a Volvoreta si me quería ayudar a unirlo todo un poquito.

Por supuesto, ella, que es un encanto, me ha dicho que sí y nos hemos ido las dos juntitas a L’Escala para hacer un reportaje de “La Casita de Papel” y así poder compartir con vosotros mi tiempo, mis nenas y la casita. ¡Buena idea! ¿Verdad?

Y aquí teneís a Volvoreta en la puerta de casa. Sí, lo sé, el trajecito que lleva es una auténtica monada. Es de Moshi-Moshi, creo y me enamoró nada más verlo. Pero además está super bien hecho y, ¡claro! a Volvo le sienta genial. Es muy de su estilo, ¿verdad?

Aquí Volvoreta os enseña un cachitín de jardín y os invita a tod@s a merendar con ella. Se ha preparado la cestita para comer en la hierba y una cajita de dulces deliciosos de su sister Cocó Eglantine para tomárselos de postre tumbado mirando pasar las gaviotas en el cielo. Sí, lo sé, este vestido se lo habéis visto a Willco; pero tenéis que reconocer que también le queda estupendoso a Volvoreta. Mmmmm….ambas tienen un estilo similar, ¿no creéis?

Y aquí os enseñamos una parte del comedor, todo en colores muy cálidos y suavitos para ayudarnos a relajarnos cuando podemos disfrutar de la casita de papel.  Sí, lo sé, no hay tele; ¡es que nosotros no miramos la tele! Somos así de raritos. Entre nosotros dos, los gatos y las quecas, ¡pues estamos más que entretenidos en la familia!

Volvo os presenta nuestra habitación. Mmmmm, me he dado cuenta de que, con estas nenas, cuando quieres enseñar el fondo, es muy difícil hacer una foto. Son tan bonitas y lo saben que no se dejan fotografiar no siendo ellas las protagonistas. Así que, en realidad, sólo podéis apreciar un poquito de la habitación.

¿Qué os parece? Nosotros estamos super felices y a Volvoreta y a mí nos apetecía muchísimo compartirlo con vosotros y enseñaros en qué hemos andado metidos todos estos meses.

Gracias por estar aquí y ¡hasta pronto!

¡Cierra bien la puerta Volvo, que nos vamos!

Semo frikies!

Ya hace unos días (ya sabéis, voy con retraso en la información), estuve cenando con unas buenas amigas y sus parejas. Hace millones de años que las conozco a todas y las considero amigas de verdad.

Anna, una de estas amigas, ha visto fotos de mis girlies alguna vez, pero nunca las había visto in person. Por ello me pidió si le podía llevar a una para que la pudiera ver y tocar a gusto, que le hacía muchísima ilusión. Como el encuentro era precisamente para celebrar su cumple, le dije que, por supuesto, le iba a llevar a la nena y que sería la que ella escogiera.

¿Y a quién escogió? Pues para todas las fans de mi niña: la elegida fué Cocó Eglantine. Yo no sé qué tiene esta nena que os gusta tantísimo. No digo yo que no sea preciosa, qué va. Pero….mmmmm….quizá voy a decir algo muy feíto ahora mismo y Cocó Eglantine se va a enfadar conmigo, pero…¡allá va! Si yo no hubiera visto nunca una Blythe in person y me ofrecieran ver sólo una de entre todas mis nenas….mmmmm, es posible que yo escogiera antes a Volvoreta (¡síiiiiiii, lo reconozco, es mi nena preferida! Pero eso, vosotros, ya lo sabéis), y quizá también a Issobella Adriana (me parece taaaaan espectacular con ese pelazo). Pero no, a la gente le vuelve loquita y le parece super graciosa Cocó Eglantine.

Insisto, a mí, mi niña Cocó me parece preciosa y le tengo un cariñito muy especial porque ha sido la nena más paseada y más adaptable. Y, para demostrarlo, aquí os dejo una fotito de Su Serenísima Beldad. ¡Es realmente bonita!

En fin, que me voy del tema…. Decía que, aprovechando el gran encuentro, hice la presentación oficial de Cocó a mis amigas. La verdad es que sería más cierto decir que se hizo presentación oficial de una Blythe para mis amigas.

Anna quedó encantadísima y enamoradísima de Cocó. Se declaró fan total y absoluta de mi cabezona desde hacía tiempo, y reconoció que, al verla personalmente, había caído rendidita de amor por ella.

Sin embargo, me sorprendió, y mucho, la reacción del resto de mis amigas y sus parejas. Comentarios desde “¿tú ya sabes que te ha pasado la edad de jugar con muñecas?”, “podrías gastarte todo el dinero que te cuestan tus muñecas en mis hijos que te estarían muy agradecidos” y el siempre sorprendente “a tí lo qeu te pasa es que te mueres de ganas de tener una hija y vestirla y jugar con ella como si fuera una muñequita”, mientras yo me miro a Cocó y a cualquiera de mis Blythe’s, y ahora también a mi Willco y pienso: ¿seré rarita que no sé ver yo dónde está la relación entre una Blythe y muy especialmente una Pullip, y el deseo de tener una niña para vestirla?

Empezó entonces la típica conversación entre risitas, en la que yo defendía mi postura por la que creo que cada uno tiene los hobbys que quiere, expresa su creatividad por diferentes fuentes y formas y que, si estuviéramos hablando de que me he comprado y enganchado a la Wii, todo el mundo me estaría pidiendo una cena en mi casa para jugar todos juntos o que si estuviéramos hablando de que me he gastado 100 veces más en un coche, todo el mundo me estaría felicitando y riéndome el gasto.

Más o menos, al final, acordamos que, efectivamente, cada uno expresa su creatividad como quiere y tiene los hobbys que le placen y/o se puede permitir o se quiere permitir. Pero me quedó el regustillo de que, sobre todo un sector, se reía “por lo bajini”, no ya de mi hobby, si no de mí. Me sentí un poquito molesta. Me sentí un poco triste y un poco decepcionada, la verdad.

También me he tenido que enfrentar muy recientemente, tanto como ayer mismo, a un comentario en este blog bastante peyorativo sobre este hobby, sobre mi forma de hablar en este blog y sobre si ésto es una pérdida de tiempo. Pensé en no aprobarlo. Pensé en contestar de forma privada mediante un mail. Pensé en borrarlo directamente sin dar opción a nada más. Pero…¿qué queréis que os diga? ¡Pues que no me da la gana!

Cada uno puede expresar lo que quiera, por supuest. Pero no creo que sea necesario reirse de nadie ni meterse con nadie. Y sobre todo con la alegría de no dejar de mirarse el ombligo; quiero decir, que, por ejemplo, una de mis amigas, madre soltera que vive sola con su hijo, hace un tiempito se compró una super moto que casi no utiliza, y nadie se metió con ella. Esta persona que ha hecho el comentario tontón, me da la sensación de que pierde un montón de tiempo delante de su ordenador y ninguno con su novio. Tanto tiempo que hasta se permite el lujo de comentar en un blog que no tiene, a todas luces, nada que ver con sus intereses o su forma de ver la vida.

Y yo me sigo diciendo….¡semo frikies los blytheros, sí! Pero por lo menos lo reconocemos, lo intentamos llevar con bastante dignidad y procuramos no meternos con nadie. ¿Por qué parece que hay mucha gente que no es capaz de hacer lo mismo? ¿Por qué si tú le dices a alguien que es un friki de lo que sea, se ofende pero exige que tú no te ofendas si te dice, no sólo que eres una peaso friki, si no que además, ya no tienes edad, dónde vas gastándote tanto dinero (insisto, cualquiera de mis muñecas, e incluso todas ellas juntas, no valen un coche ni una moto, ni siquiera una mega tele de mega pulgadas, según qué tipo de video consola o la hipoteca para toda la vida)?

Mi no entender. Y me empieza a fastidiar cada vez más tener que poner cara de tontita, reirle las gracias a la gente y hacer ver que realmente soy tontita.

Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, soy friki. Lo reconozco y me gusta serlo. ¿Qué pasa?

¡Aiiiiix, qué a gustito me he quedado!

Para celebrarlo, una fotito más de la preciosa y dulce Cocó, para que no se me enfade y vea que ella también es una de mis nenas favoritas:

¡CUÁNTO TIEMPO SIN VEROS!

La verdad es que ahora hace muuuuuuuchos días que no nos vemos por aquí. ¡Os tengo un poquito abandonaos!

Tengo que contaros que he cambiado de trabajo. ¡Estoy super feliz! Hace mucho tiempo que tengo ganas de trabajar en esta nueva empresa y ¡por fin, lo conseguí!

Peeeeeeeeeeeeeroooooo…..todo tiene sus dos caras. Trabajo muchísimas horas y estoy eteeeeeeeeeeeernamente cansada y con poquitas ganas de hacer nada de nada de nada de nada.

No es que no tenga ganas de compartir mi tiempo con vosotr@s. Si las ganas sí que las tengo, pero cuando llego a casa, cansadísima, ya no me queda fuelle para nada más. Hasta el pobre Costillo Angeloso se está convirtiendo en mi esclavito personal: me hace la cenita, me cuida, me super-mima….. (¡Si es que soy tan afortunada con él!).

¿Y las girlies? Pues pobrecitas, ahí están, sin nadie que las mire, las adore, les cambie su ropita, juegue con ellas, las requetefotografíe…..¡Nada de nada! Bueno…mirarlas sí que me las miro, pero poco más.

Hoy he podido salir de trabajar un poquito antes (ya que no soy productiva en trabajo, procuro serlo en dedicación) y, además, soy de las afortunadas que mañana tienen fiestiqui (no, en Catalunya mañana no es fiesta. Lo será el lunes, pero mañana no. Pero en esta empresa, que son muy majos, sí hacen fiesta desde mañana hasta el martes. ¡Ueeeeee!), así que, antes de salir a cenar con unas amigas a las que también tengo super abandonaditas y ante la perspectiva de cinco (¡guaaaaaaaaaau!) días festivos por delante (¡se me va a olvidar todo lo que he aprendido hasta hoy!), me he decidido a escribiros un ratito.

Vayan por delante mis disculpas y excusas a tod@s aquell@s que siempre me habéis apoyado, acompañado y estimado y a los que llevo unos díitas sin haceros mucho o nada de caso. También pido disculpas porque soy consciente de que me he saltado algunas fechas importantes de personas muy importantes a las que, en breve, les pediré perdón personalmente.

Y, no todo va  a ser contar penitas y penotas. ¡Qué va! Hoy también os vengo a contar que, hace un par de semanas, Wilco hizo su primera salida callejera. ¡Nos la llevamos a L’Escala con nosotros de paseo! Y, por supuesto, demostró que es toda una señorita modelo preciosa. ¿Queréis verla?

¿Habéis visto qué guapona y glamurosa con este vestidito modernilio? Pues resulta que es un vestido de Barbie moníiiiiisimo y que le sienta genial.

Porque claro, ya que estaba, aproveché para ver qué tal le quedaban otras ropitas que no fueran las suyas y, por supuesto, si podía aprovechar la ropita de sus sisters.

Y la verdad es que aprovecharse, se puede aprovechar. No todo le queda bien y, la mayor parte de las cositas le quedan un poquitín anchas y más cortas. ¡Pero mirad qué apaño más mono le hace este vestidito robado a Volvoreta! ¡Yo la encuentro monísima!

Estuvimos paseando por los jardines y ¡buuuuf, creí en un momento que Willehima se había perdido! Pero nooo, de repente apareció entre las plantitas, guapa y deliciosa como sólo ella puede estarlo.

Y, como que el día amenazaba lluvioso, también le pedimos prestado este conjuntito a Issobella Adriana. ¡Y tenemos que reconocer que le queda casi mejor a Willhemina Cordelia que a Issobella! ¡Uuuuiz, lo que he dicho!

Es que el vestidín es un poquito estrecho y, por lo tanto, le sienta mejor al cuerpito de Wilco más estilizado. Lo que no sé es cómo se lo vamos a explicar a Issobella. ¡Con lo que presumida que es ella y creyéndose la más guapa entre las nenas!

¡Qué bueno volver a estar por aquí de nuevo! Espero no tardar tanto en volver a escribir. Pero, sea o no así, quiero agradeceros que continuéis leyéndonos y compartiendo con nosotros todas las experiencias Blytheriles (y ahora también pulliperas).

Un beso a tod@s!

MiI GUSTO POR LAS CABEZONAS VIENE DE HACE TIEMPO

Estaba yo por casita, intentando poner un poquito de orden y, como me pasa siempre que me meto en estos bretes, me despisto y me encanto con cualquier cosa que sale a flote entre la marabunta y a la que hacía tiempo que no le prestaba atención.

En esta ocasión le ha tocado a mi colección de libros de Rebecca Dautremer. Se trata de una ilustradora francesa que, en principio, dibuja cuentos para niños.

Y digo en principio porque a mí, sus ilustraciones, me parecen pequeñitas obras de arte y mi propia experiencia con mis sobrinas, me ha mostrado que éstos libros no emocionan precisamente a las criaturas.

Es más que probable que muchos conozcáis a esta ilustradora por un librito que causó cierto furos hace unos años: Princesas

Pues, echando un ojo de nuevo a éste y otros libros suyos, me he dado cuenta que, en sus ilustraciones, dibuja casi siempre figuras femeninas  con tendencia a ser un pelín !cabezonas!

Y aunque no sean exactamente cabezonas como nuestras niñas, sí que tienen ese halo de dulzura, de fragilidad, de misterio…. que tienen nuestras nenas. ¡Vaya, a mí me ha recordado a mis nenas nada más ver de nuevo los libros!

Así, me he dado cuenta de que mi amor por las cabezonas podría venir ya de un tiempito largo y que, viendo estas ilustraciones, era fácil pensar que, en cuantito viera una Blythe, me iba a enamorar.

Me ha parecido muy curioso, además de bello. Y, ¿quién sabe? Igual se oculta un significado secreto pero importante para mí detrás de este gusto mío tan particular por las figuras femeninas de cabecita y ojos grandes y naricillas y cuerpitos pequeños.

O quizá no y ha sido pura coincidencia.

O tal vez es que ya veo cabezonas en todas partes.

ES MI CUMPLE, PERO QUIEN RECIBE UN REGALO ES COCO

Pues sí, hoy día 11 de Marzo, es mi cumple y algunas de las cositas que estaban en mi wish-list han caído. ¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeen!

Claro que, muy a menudo, en mis listas de deseos hay muchas cositas para las plasticosis y quienes acaban recibiendo los regalos son ellas. ¡Y yo feliz como una perdiz!

Ya hace un tiempito que me apetece muchísimo desarrollar más una de las facetas más definitorias de Cocó Eglantine: su afición culinaria.

¡Me parece tan graciosa cuando se pone en plan cocinitas! Todo empezó muy de casualidad (¡o no!) cuando pensé en dedicarle algo blythero a Mertxines por su cumple y se me ocurrió hacer una foto a Cocó con un pastel en las manitas y mirando a cámara con la leyenda: “Me he pasado tooooooda la tarde en la cocinita preparando un pastelito rosa, como a tí te gustan. Es especial para tí Mertxe. ¡Felicidades! Cocó, Volvo y Alina ”

¿Verdad que estaba monísima? ¡Ya sabes Mertxe, Cocó es cocinitas porque tú lo provocaste! ¡Jes,jes,jes,jes!

Desde entonces, cualquier foto y/ o historia de mis nenas relacionada con comiditas, lleva implícita a Cocó Eglantine, no sólo como degustadora, sino, y sobre todo, como experta cocinera.

Así que había que desarrollar más y mejor esta faceta. He ido comprando algunos Re-ment pero a Cocó, en realidad, nunca se la ha visto metida en faena.

¿Será porque ella quiere guardar los misterios de sus recetas? ¿Tal vez es que no quiere ser fotografiada con delantal y entre ollas? ¿O será que Cocó, en realidad, no cocina y nos tiene a todos “engañaos” con un súper servicio de cátering que la surte de todas las golosinas que ella necesita?

Pues, lo cierto es que, hasta ahora, Cocó sólo cocinaba en mi imaginación. Nunca ha tenido un espacio físico real para experimentar sus habilidades.

¡Hasta ahora! Porque el regalo de no cumpleaños que ha recibido Cocó ha sido: ¡una estupenda, completísima y absolutamente matadora cocinita de su tamaño con un frigorífico americano para completarla que es una auténtica monada!

¡Es totalmente divina! ¡Tiene de todo! Un hornito chiquitín, sus fueguitos con mandos que se esconden, un lavavajillas y hasta un armarito con rueditas que es un asiento. ¡Pero si no le falta el trapito, la alfombra y la papelera! ¡Monísima!

¡Estamos todas en Chez Blaiz como locas con el regalito! (Y digo todAs, porque al Costillo Angeloso le ha parecido que mi nivelín de frikismo está  alcanzando cotas peligrosísimas. Me tranquiliza que lo haya dicho con una de sus dulces sonrisas y haya salido de la habitación haciéndome una cariñosa caricia.)

Por supuesto, la que está felicísima es Cocó Eglantine, que ha corrido desesperada a hacerse la dueña y señora de la cocina. Lo ha toqueteado todo, todo y todo una y otra vez extasiada.

Aquí la he pillado jugando, divertida, con Issobella en el asiento sobre ruedas.

¡Niñas, un poquito de corrección que ésto no es un juguete!

Hemos ayudado a la nena a poner orden en todos sus cacharritos y, una vez todo limpito y recogido, Cocó se ha puesto el delantal y…¡a trabajar!

Para empezar, ha preparado con su chulísima batidora, unos batiditos Hello Kittyenses que están diciendo bébeme.

Y así, mientras sus hermanitas disfrutan de la bebida, ella ha podido dedicarse a hornear sus famosas galletitas y preparar un deliciosísimo pastelito de manzana.

¡Cómo disfruta Cocó escogiendo las manzanitas y amasando bien!

Y, cuando se ensucian los platitos, ¡directos al lavavajillas! ¡Qué lujazo!

La nena está super feliz y sus hermanitas contentas porque, ahora sí que sí, Cocó podrá preparar auténticas delicatessen al gusto.

Alina está pensando en alguna cenita de cinco tenedores y muy al estilo Nouvelle Coussine para poder degustarla con algún vestidito precioso de los suyos. Mientras, Issobella Adriana sueña con un pic-nic campestre de comida fría y dulces en el campo sobre una mantita. Volvoreta, la más dulce y tranquila de mis niñas, está pensando en desayunos con frutas y dulces, queso, yogures y un delicioso café con leche, mientras lee, tranquila y con esa paz que rebosa la nena, el periódico del día.

Y…¿Cocó está enfadada por el abuso de sus hermanas? ¡Al contrario! Cocó Eglantine, como niña generosa que es, está pensando en las mejores formas y sabores para satisfacer los diferentes paladares de las nenas.

Blythes del mundo: ¿queréis venir a probar la cocina de Cocó Eglantine?

¡Mi primera Pullip! Presentación de Wilhemina Cordelia

Hace ya un tiempito, publiqué esta entrada en la que os contaba que no sólo de Blythes vive esta mujer. También hay otros muñequit@s a los que encuentro monísimos y a los que no les haría ningún, pero que ningún asquito.

Yo creo que éso es algo que nos pasa a tod@s los Blyther@s. Algunos les vuelven loquitos las Ddungs (mmmm, ¿se escribe así?), otr@s se pirran por las Momokos, también tienen éxito los monísimos Sonny Angel….

Y yo….yo me enamoré perdidamente, pero perdidamente, de una Pullip. En concreto de la Pullip Clarity. Fué un amor a primera vista, la vi en una foto y caí rendidita a sus pies y empecé a desearla.

Sin embargo, mi situación económica actual, no me permite hacer mucho gasto, o un gasto importante de golpe como es comprar una muñequita nueva (lo que lamento profundamente, pero, a veces, las cosas son así).

Aunque…..una tiene un magnífico tesoro en la vida: ¡mis amigos!

Ya habéis podido comprobar por las últimas entradas, que hay mucha gente a mi alrededor que ha querido compartir conmigo este feliz cumpleaños. Gente maravillosa que me acompaña y que ha querido que yo tuviera alguna cosita suya para sentirlos aún más cerca y a los que nunca acabaré de agradecer lo afortunada que me siento.

Pero los que han rizado el rizo en esta ocasión, han sido los Rippers. Ellos escucharon mi deseo y ellos lo han hecho realidad.

Y aquí está, ya llegó, mi preciosísima Pullip Clarity. Os presento a Wilhemina Cordelia Marcosa María José de las Mercedes Pullip Clarity de los Cumpleaños – Feliz. Willco para los amigos:

¡Oooooooooooooooooooooooooooooooooh! ¡Es maravillosa!

De verdad, una cosa es ver una foto de ella. Y una tiene tendencia a pensar que las fotos publicitarias siempre son mejores que la realidad. ¡Pues no es cierto!

No os podéis ni imaginar lo bonita que es. Precisamente, comentábamos Marcos yyo que parece increible que las cabezonas tengan tantísimo éxito cuando tienes en la mano y puedes apreciar a una lindísima Pullip.

Esa pielecita mate que, además, tiene un tacto extraordinaramiente suave, como si tocaras una carita de verdad. Esos ojitos están maravillosamente bien maquillados y los labios, además de tener un color precioso, están suavemente nacarados….¡Se te cae la babita mirándola y remirándola y admirándola y volviéndola a admirar!

¿Y qué decir de la flexibilidad de su cuerpo? ¡La hace tan divina! ¡Esos gestos que puede hacer! Aunque debo reconocer que, de momento, me da un poquito de miedo toquetearla demasiado; ya se me ha descoyuntado un brazo, se ha caído una mano, también un pie y soy incapaz de ponerle bien las botitas. ¡Pero nada que no se supere cuando la nena sea bien tocada y jugada! Dadme tiempo.

Eso sí, de momento, me temo que va  a ser una Volvoreta II. No tengo ninguna, pero ninguna intención de customizarla ni toquetearla. De entrada, Mertxe (nuestra gran especialista y conocedora por su larguísima experiencia como verdadera coleccionista de muñecas), ya me metió el miedo en el cuerpo con las especiales características de la customización de una Pullip. Pero aún así, tampoco me había planteado hacerle nada. ¿Para que intentar mejorar algo que ya es alucinantemente bello?

¡Gracias otravez y mil veces más niños míos por hacer realidad este sueño! Wilhemina Cordelia siempre será un poco vuestra también.

¡SORPRESITAS CUMPLEAÑERAS!

Me hacía muchísima ilusión celebrar mi cumple con mis Blytheaholics: Marcos, Majo y Mertxe y ellos me ayudaron a tener un celebración magnífica.

Tenía muchas ganas (¡y ellos también!) de que vinieran a Chez Blaiz y conocieran el lugar donde viven mis nenas, a los bigotudos peludos y, por supuesto, al Costillo Angeloso, quien no sé si estaba tan ilusionado como nosotros ante la perspectiva de una cenita friki-friki, aunque después se lo pasó genial él también viéndonos en nuestra salsita.

Y también teníamos pendientes nuestros regalitos navideños. Sí, sí, navideños. Ya decidimos hacerlos tarde y esperarnos a pasadas las navidades para dárnoslos, y así dábamos tiempo que todo llegara y no nos estresábamos para quedar en medio de las fiestas, con tanto traqueteo familiar y estas cositas. Pero reconozco que nos hemos retraado un poquitín. Bueno…¿qué mejor momento para hacer intercambio de regalos que una celebración cumpleañera? ¡Pues éso mismo es lo que hicimos!

Y, por último, les pedí a todos ellos que trajeran una nena para que mis girlies estuvieran acompañadas en esta fiesta. ¡Y vaya si las trajeron! ¿Queréis ver unas fotiquis del encuentro? Desafortunadamente, cuando monté mi casa, opté por lo que se llama una iluminación cálida, lo que significa que, hacer fotos en mi casa de noche es una desgracia, así que la calidad de las fotos es….¡horrible! Pero os aseguro que os vaís a morir de la envidia-envidiosa cuando las veaís. ¡Soy muy afortunada! Y mis cabezonas más aún por estar en taaaaaaaaaaan buena compañía. Allá van:

Aquí podéis ver a Alina, Cocó, Issobella y Volvoreta, acompañadas por las preciosas pelirrosas de Mertxe y la maravillosa Miuccia y las auténticas Riuppers: Astrid (¡ooooooh!), Blair (¡aaaaaaaarfs!), Ewon (¡buuuuuuuuf!) y la divinora fantasmita pelirrosa. ¡Cuánta maravilla junta!

¡Me encanta este vestidín de la pelirrosa de Mertxe! ¿Por qué sus nenas no tienen nombreeeeeeeeeee? Bueno, a mí me encanta llamarlas las peli de colores. ¡Son taaaaaan bonitas!

¡Mis paquetitos navideños! ¡Qué ilusión!

Y los bigotudos también quisieron participar de la fiesta. Mausi, que no tiene ni uno de sus muchos pelos de tonto, rápidamente se metió en la bolsa de Marcos. Él ha visto cómo deja a sus nenas este peaso de artista y ha dicho, pues pallá que me voy yo a ver si me convierto en una preciosa y estilizada Blythe. Y Janito el Loquito, se quiso probar un sombrerito precioso que Majo le regaló a Marcos.

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También cayeron regalitos Nutópicos, por supuesto, para las niñas guapas, regalos guapos. Aquí podeís ver a la nena de Mertxe con un collarcito de la coleción Alicia en el País de las Maravillas, con la sonrisa del gato de Chesire. Y la maravillosa, preciosa, alucinante (¡me tiene el corasónsito robao esta nena!), con un collarcito de un maravilloso color azul. ¡Estaban divinas así adornaditas las nenas! Y, de paso, podéis ver, los vestidines que les regalé yo a las nenas. ¡Son chulos! ¿Verdad? (Shhhht, no se lo digaís a nadie, pero de buena gana me los hubiera quedado, ambos, para mis nenas!)

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Y, como colofón final, la maravillosa sorpresa de la noche. ¿Os acordaís de que me había enamorado de una muñequita y no era una Blythe? ¡Pues esta gente maravillosa tienen las orejas bien abiertas y se convirtieron en mis “hados madrinos” para hacer realidad un sueño.

Mañana habrá entradita como tiene que ser y con todo lujo de detalles, pero aquí tenéis un pequeño y malo avance:

¿Qué os parece la acogida de todas las nenas a mi maravillosa Wilhemina Cordelia? ¡Mi primera Pullip!

No me puedo quejar, no me puedo quejar. He tenido, realmente, un precioso y maravilloso y estupendoso Cumpleaños Feliz!

Gracias niñ@s, sois muuuuuy grandes!!!!!!

¡SE ACERCA MI CUMPLEAÑOS!

En realidad, esta entrada, se escribió la semana pasada, pero, por los milagros (o fallos) de la informática (que nunca llegaré a comprender), no se ha publicado hasta hoy. ¡Disculpas por el retraso!

La semana que viene es mi cumpleaños. Y, como es habitual en mí, no me da ningún reparo recordárselo a todo el mundo y ponerme un poquito en plan monotema. ¡Qué se le va  a hacer! ¡Soy así de rarita!

Ya, por la edad que una va cumpliendo y las experiencias que una va acumulando, no debería ilusionarme tanto mi cumple. Pero, ¿qué queréis que os diga? Me sigue gustando enormemente recibir llamadas, mensajitos, mails y pasarme, al menos, una semana entera de celebración. (Dosificada, claro, ahora no vayáis a pensar que ésto es el Carnaval de Brasil)

No va a caer ninguna quequita de regalo en casa. No está el horno para estos bollos ahora mismo y hay inversiones más urgentes que hacer en este momento. Mi economía personal no me permite, en absoluto, un autoregalo de éstas características (¡es una pena! ¡Con lo buenísimos que son los autoregalos!) y la family me ha recordado el pacto que hicimos con Volvoreta y la llegada navideña de Issobella Adriana. Bueno, ¿qué se le va a hacer?.  Es bueno también tener un poco de capacidad de contención del deseo y, al fin y al cabo, no me puedo quejar, tengo cuatro preciosidades en casa y dos petites monísimas.

Pero…..eso no quiere decir que el aire no huela a algún que otro regalito blythero, aunque no sea una queca. ¡Mmmmmm, ya queda poquito!

Mientras, el cumple va trayendo sorpresitas nada de nada previstas y muy especialmente agradables.

Como la de Lorda, por ejemplo. Ha aprovechado que, en el envío de la venta de ropita puse, por supuesto, mi dirección, y se ha pasado por mi casita  para dejarme en el buzón un sobrecito sorpresa.

¡Mirad qué delicia más deliciosa!


Todo está hecho a manita por Lorda y creado especialmente para mí. ¡Qué ilusión! Además, tú no lo sabes Lorda, pero no sólo soy una Blytheaholic, también me declaro fanática Hello Kytera. Así que, ¡acierto de lleno!

También he quedado hoy mismo para comer con mi muy querido amigo Kedume (¡Gracias de nuevo por tu empuje para que este blog fuera una realidad!), para celebrar algunas cosas que nos hace muy felices poder compartir, no sólo mi cumple. Y, como él es un ángel angeloso tamaño catedralicio, también se ha acordado de mi cumple y me ha traído un regalito que me ha encantando:

¡Dos pelis bien azucaraditas de las que me gustan a mí para disfrutar una tarde enterita en casa con el Costillo Angeloso! ¡Aiiiiiix!

Pero….¡no se vayan todavía, aún hay más y mejor!

Ya hace unos días, me encontré en el buzón de mi casa un papelito de nuestro querido Correos para ir a recoger un certificado proveniente de Madrid. Bueno, reconozco que no le hice mucho caso porque no se hacía constar ni el remitente ni el tipo de envío y, en alguna ocasión, me he pegado la pateada de ir hasta la “cercanísima” oficina de Correos de mi zona para que resultara ser algún tipo de publicidad o algo por el estilo y me ha dado mucha rabiola. Así que, bueno, pensé, ya iré.

Y, de repente, mi muy querida (¡ella sabe cuánto!) Marina, en uno de nuestros mails diarios (¡que tantísimo me gustan!) me hace saber que el susodicho envío es….¡suyo!

¡Aix, ahora sí que me muero de ganos de ir a recogerlo! Y, con el rollo de las carreras y la locura de estos días, ¡no he tenido tiempo!

Pero hoy, a pesar de que llueve y hace frío, me he autoimpuesto ir a recoger su paquetito a la oficina de Correos que me toca por zona que está donde Cristo perdió las zapatillas. ¡Qué emocionante!

¡Y aquí está el paquetito!


¡Oooooooh! Esta Marina es una manitas y además tiene un gusto excepcional.

La bolsita supercuca está llena de cositas preciosas para las nenas. ¡Alucinante!


¡Cuántas cosas!

¡Y todas lindísimas y hechas por las dulces manitas de Marina especialmente para mis nenas! ¡Qué emoción!

Zapatillitas para levantarse por la mañana, para la duchita o para entrar monísima al spa.

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.Jerselitos de todo tipo y color para que mis niñas vayan abrigaditas y bonitas como las nenas de Marina. ¡Y os puedo asegurar que tienen unos acabados magníficos!

Vestiditos de punto de los que me vuelven loquita a mí para vestir a mi preciosa Alina (¡y al resto de las nenas, claro está!)

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¡Aaaaaaaaaaaaaah, y con la marquita y todo de Tea For Three! ¡Qué monada por favor!

Y unas pulseritas que son una auténtica delicia deliciosa. ¡Por favor, por favor, quedan requetebonitas!

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¡Estoy tan emocionada y contenta que no tengo palabras para agraderos todos estos regalos totalmente inesperados y, en su mayoría, hechos especialmente pensando en mí! ¡Me parece increible! ¡Wuaaaaaaaaaala!
¡Y todavía falta una semana para mi cumple! ¿Lo véis como yo tenía razón? ¡Es bueno ir teniendo el espíritu de celebración del cumpleaños en modo on con anterioridad al día!

¡Millones de gracias!

PARA LO QUE UNO SIRVE

Cada uno vale para lo que vale, éso está claro. Y lo que también está claro es que yo no valgo para customizar. Bueno, hay que asumirlo.

Ayer me pasé toooooooooooda la santa tarde intentando hacerle a Issobella las pequitas que yo tengo muy claras en mi imaginación, pero que no hay manera humana de que me salgan con estas zarpas que Dios me ha dado por manos.

Aunque la verdad, tampoco tengo muy claro si era una cuestión de luz. Como todos los domingos, siempre dejo para más tarde lo que puedo hacer más pronto. Y entre levantarse y remolonear, vermutito al sol (al poco sol que había ayer), una vueltecita por ahí, hacer la comidita y echarse la siestecilla…Al final, una se pone a lo que se tiene que poner a las quinientas mil. O lo que es lo mismo, cuando ya no hay solete.

Así que me puse a hacer mis experimentos bajo la luz de un fluorescente. ¡Horror! Las pequitas me quedaban horribles. Cuando no se me iba la mano, dejaba churretes por todas partes y, cuando no, cambiaba de opinión sobre el color…Total, un asquete. Y yo venga a limpiar y a limpiar y a limpiar la carita de la pobre Issobella que la he dejado como los chorros del oro.

Y al final ¿pa qué? ¡pa ná! Porque Issobella se ha quedado tal y como estaba al principio de empezar mis “trabajitos manuales”. Y lo peor es que, en un momento determinado, me salgo de la zona “fluorescentada” en la que estaba y….¡oh, sorpresa! ¡las pequitas se veían muchísimo menos! ¡La leche!

Bueeeeeeeno, no te desanimes, me diréis, seguro que, si lo haces con luz diurna, te guiarás muchísimo mejor y acabas consiguiendo lo que quieres. Pues…..no estoy yo tan segura, no.

El problema no es la luz (aunque también, también). El problema, sigo diciendo, son mis zarpas.Yo lo explico: en primer lugar, pretendía hacerle pequitas a mi nena, pero pequitas de las de cepillo de dientes, no las de lapiz, con la nena montadita entera. ¡Si señor, con un par!

Obviamente, me di cuenta que así me iba a cargar a la nenita, por muy protegida que la tuviera y que, ya que tengo zarpas, no era cuestión de ir complicándome, además, la existencia.

Pues nada, coge tus herramientas y ¡a por ello!. ¿A por ello? ¡Y un churro! Desmontar a la quequita me costó sudor y lágrimas y un miedo atroz a perder piezas por el camino o, lo que es peor, luego no saber dónde puñetas iban las piececitas. (Supongo yo que, el hecho de tener un gato metomentodo, tampoco ayuda a tener seguridad, tampoco). Pero, ¡lo superé!. Conseguí abrirle la cabecita, guardar todos los tornillitos, separar faceplate y backplate, quitar la T-Bar….¡todo, todito, todo!.

¿Todo? ¡Y un churro! ¡No hubo manera humana de quitarle el eyemech! ¡Nada, que no había manera! ¡Yo creía que me cargaba a la pobre Issobella Adriana! Así que las pruebas de sus pequitas se hicieron con el eyemech puesto, lo que significa pasarse un bueeeeeeeeeeeen rato limpiando bien la parte de los ojitos, con el miedo a cargártelos, claro. ¡Buuuuuuuuuuuf! ¡Qué desepero!

Bueno, cuando ya estaba más que harta de que me salieran mal todos y cada uno de los pobres intentos y, además, estaba alucinada con los cambios de luz, me dije ¡hasta aquí hemos llegado por hoy! Tal vez se podría intentar con luz diurna y, sobre todo, tutorizada por alguien que tenga muuuuuuucha paciencia y muuuuuuucho arte (¡Hola Marcos! ¿sabes que te quiero? ¡Je,je,je,je!). Entonces pensé que la pobre Cocó Eglantine tiene las pestañitas feuchillas desde que la mateé con ellas puestas (¡oleeeeeee!), así que, bueno, quizá era un buen momento para cambiarlas.

¡Ja,ja,ja,ja,ja! ¡Me río y me parto de mí misma! A pesar de tener las herramientas, tampoco hubo manera humana de sacarle las pestañitas a Cocó. Empecé a tirar y no salían, así que, antes de destrozar también los ojitos de nuestra adorada Cocó Eglantine, preferí dejarlo estar. ¡Qué desastre!

Así que, debo reconocer que yo no sirvo para customizar. Es más que probable que sea una cuestión de miedo insuperable. Vale, lo admito, me da auténtico terror cargarme a mis adoradas nenitas. Pero también contemplo la posibilidad, bastante cierta, de que sean mis manitas, que siempre han sido un poco ¿patosillas?.

Bueno, no pasa nada. Cada uno vale para lo que vale. Y yo no valgo para customizar. Sí que valgo, y mucho, para otras cosas. Tengo buen gusto e imaginación. Mis nenas siempre van vestidas monísimas y me marco unas buenas historias, por ejemplo aquí mismo, en este blog. Así que no estoy llorando por los rincones mi desgracia. Al contrario, me parece bien que no todos valgamos para lo mismo.

Aunque me da un poquito de rabiola, lo reconozco. ¡Hay millones de personas que customizan a sus nenas! ¿Por qué yo no? Bueno, pues porque a mí me ha tocado ser de los millones que no customizan.

Eso sí, ¿y lo bien que nos lo pasamos aquí con las mis historias? ¿Y lo monas que van mis nenas siempre causando envidias? (Espero que sanas!!!).

Pues eso…cada uno vale para lo que vale.

SMOKE AN PET FREE…OR NOT

¿Os habéis fijado que en todos, ¡todos!, los anuncios blytheros internacionales se hace referencia expresa al tabaco y a los animalitos domésticos?

Sé que en otros países, especialmente en USA, hay cierta histeria (contagiosa, por cierto) con el tabaco, los olores y las alergias.

Aunque a mí me han llegado muchas cosas de supuestos smoke and pet free con olores diversos, algunos bastante desagradables, y ropita llenita, pero llenita de pelitos de animales.

Yo no sé si es importante o no señalar que uno fuma y si tiene o no animalitos del tipo que sea. A mí me parecería mucho más interesante conocer en qué condiciones viven los vendedores y, sobre todo, cómo cuidan la ropita de sus quecas.

Os puedo asegurar que me ha llegado ropa con todo tipo de olores desagradables.  Bueno, al menos a mí me parece desagradable que la ropa huela a ajo o a cualquier tipo de comida; a naftalina o cosas similares; a viejuno; a espacio largamente cerrado o mal ventilado…

Y también me resulta desagradable que la ropa me llegue llena de pelusilla enganchosa de diferentes colores, pelos de animales que parece que el pobre bicho se haya tirado a dormir encima, e, incluso, algún pelo humano. ¡Eeeeecs!

Además, me reconozco maniatiquilla no sólo con los olores, si no con las posibles manipulaciones; tengo demasiada imaginación. Así que, a no ser que la ropita venga con olorcito a limpio y en perfectísimo estado y empaquetado (¡que también pasa, también!), tengo tendencia a lavar directamente la ropita en cuanto me llega.

La meto en agüita con un poquito de jaboncito neutro, casi no la froto y luego añado suavizante bien oloroso; enjuago y, cuando está seco, lo guardo en una bolsita.

Y éso mismo es lo que yo procuro hacer en mis ventas. Aunque toda la ropa de mis nenas está guardada en bolsas individuales, dentro de su cajonera y en un armario en la entrada de nuestro pisito, es decir, todo bastante alejado de las zonas más “olorosas” de la casa y los pelis de mis gatunos, cuando hago una venta, las hago pasar por todo el proceso de lavado y suavizante, las pongo a secar en el exterior y, una vez sequitas, las perfumo un poquitín con un agua perfumada para la plancha de rosas o de melocotón y se van directamente a una bolsita individual y directas al sobre que ya está preparado para el envío.

No sé, me da como mucho reparo que las cositas lleguen con el olor que tenga mi casa, sea cual sea ese olor. Y, además, cuando a mí me llegan los paquetitos que ¡mmmmmm! huelen tan bien, me gusta muchísimo.

Claro que también debo reconocer que, manteniendo una conversación muy parecida a este tema con los Blytheaholics semanales, Majo comentó (con mucha delicadeza y sin darle demasiada importancia) que sus nenitas, al regresar de sus vacaciones navideñas en Chez Blaiz…¡olían un poco a tabaquito!

¡Me quise morir! Majo no fuma, aunque tampoco le molesta demasiado que lo hagamos a su alrededor, y fué muy amable tranquilizándome y diciéndome que no apestaban y que el olor se fué pasados unos días.

¡Claro! Es que mis cabezóncitas están en una estantería abierta en el comedor de mi casa. Y en mi casa fumamos el Costillo Angeloso y yo. De los peludos, Mausi es total y absolutamente miembro declarado de la Liga Antitabaco: en cuanto nos ve coger un cigarrito, ¡fiuuuuuu!, sale corriendo. Janito, como es un “descerebrao”, se los quiere comer. Y las plasticosas no se rebajan a estas cosas tan mundanas.

Así, los vestiditos de mis niñas acostumbran a estar alejados de los olores, fuera del alcance de los tunos-gatunos y bien perfumaditos. Pero las nenas….bueno, las nenas es posible que huelan un poquito. ¡Vaya!

En todo caso, yo sigo manteniendo la misma pregunta: ¿es importante señalar que uno es fumador y tiene animales, o es más importante hacer notar en qué condiciones tiene uno la ropita de las nenas?

Personalmente, prefiero la ropita que me llega bien empaquetada, bien limpita y bien perfumada, venga de una casa fumadora y animalera, o no.

Claro que, igual es porque yo fumo y tengo gatunos. ;P